Testimonio mudo de una historia que periclita, son las ruinas del
antiguo poblado de Navalquexigo. Vinculado durante siglos a la Casa
del Infantado, y a la villa de Galapagar, al finalizar el siglo
XIX, su alfoz se incorporó en calidad de pedanía a
El Escorial. Del antiguo lugar, solo queda su iglesia-fortaleza,
denominada de la Exaltación de la Santa Cruz, que fue la
replica que en el siglo XV, levantaron los López de Mendoza,
a la torre de El Campillo, construida por Enrique IV.






|