Los tiempos de cambios cesan con la muerte del Rey fundador, y el
siglo XVII, será la etapa de sedimentación y reposo
que permita digerir las transformaciones impuestas en una Villa,
que depende para casi todo de su superior jerárquico, el
Monasterio, y de su prior, personalidad que en última instancia
establece y señala, quién, cómo y cúando
trabaja, una población empleada casi en su totalidad al servicio
de los religiosos del monasterio escurialense.

La situación descrita, con cambios que no son del caso reseñar
aquí, se mantiene hasta la segunda mitad del siglo XVIII
y más concretamente durante el reinado de Carlos III, momento
en que se hace patente la necesidad que los cortesanos del Rey tienen,
de viviendas propias, para instalarse cerca de la Corona, durante
las jornadas que Carlos III pasa en su palacio del Monasterio.
Los monjes jerónimos con mucho de soberbia y poco de reflexión
impediran la construcción de edificios con márgenes
suficientes de libertad para sus propietarios, lo que conducirá
a que la Corona, utilizando un motivo tan baladí como la
apertura de un mesón en el Sitio, y empleando para sus intereses
a la Villa de El Escorial, promueva un ruidoso pleito, en el que
se enfrentaran El Monasterio y nuestro municipio, por el reconocimiento
de la propiedad del suelo en el que se había de establecer
el citado mesón, con el arbitraje superior, de la Corona,
quien en última instancia se apropiará del terreno
en discusión, cuando se demuestre que el lugar elegido para
la instalación de la nueva taberna, eran baldios, y por tanto
pertenecientes a la institución monárquica.
Desde este momento, la Corona promoverá cambios administrativos
de importancia, a costa del Monasterio y de El Escorial, centrados
en la desaparición de la figura del Alcalde Mayor, la creación
del cargo de Gobernador de El Real Sitio, y la configuración
de un marco territorial propio, para el nuevo enclave poblacional
puesto en marcha. Nacía así, no sin graves dificultades,
el miembro más joven de la tierra escuarialense: el municipio
de San Lorenzo de El Escorial.
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